viernes, 20 de marzo de 2015

El oleoducto de veneno

Keystone XL será un oleoducto que conectará petróleo sin refinar en Canada a refinerías en Téxas. Este concepto ha sido debatido en los Estados Unidos por varios años. Las ventajas y las desventajas están siendo debatida en el Congreso ahora. Los dos se debaten también, en el articulo, “El oleoducto de la discordia” en El Espectador. Los republicanos afirman que el proyecto creará nuevos trabajos domésticos, mientras las demócratas dicen que el proyecto creará más problemas para el medioambiente. En mi opinión la repuesta es obvia. El oleoducto keystone XL no creará trabajos permanentes, podría ser un riesgo al medioambiente, aumentará la dependencia de Los Estados Unidos en productos de petróleo y no será necesario en el futuro por eso otras formas de energía se desarrollan. 
La ruta propuesto del oleoducto Keystone XL.
La transportación de el petróleo ha sido un problema en Los Estados Unidos por muchos años. La mayoría de las refinerías están en el sur del país cerca de la costa de México. Hoy, mucho del petróleo sin refinar es transportado por camión. Pero este método fue caro. Después del precio de crudo cayó en 2014, transportación es más barata. Las compañías petroleras, las preocupan sólo con el precio, pero para muchas otras personas, el oleoducto representa una construcción peligrosa que transportará millones de barriles de petróleo a través de sus tierras cada día. 

Un argumento es que la construcción del oleoducto Keystone proporcionará muchos trabajos. Es importante crear empleos, pero según del artículo, sólo lo crearán 50 trabajos permanentes. El número de trabajos es pequeño porque el Oleoducto podría a controlado por computador. En total, el ensayo dice que durante la construcción sólo 3.500 hasta 4.500 trabajos se crearán en total una mayoría, serán trabajos temporal. 
Un ejemplo de un derrame de petróleo perjudicial.


El petróleo sin refinar es muy malo para el medioambiente. La compañía, TransCanada, que quiere construirlo, dice que el oleoducto no puede gotear, pero muchos ejemplos en el pasado habían ilustrado los peligrosos de los oleoductos. Por ejemplo, uno de los oleoductos de TransCanada, se rompió en 2010. Millones de galones de químicos nocivos envenenaron el agua en West Virginia. Hay efectos negativos en la región hoy. El Oleoducto Keystone XL conecta Canada a Téxas. Un mal funcionamiento en el oleoducto podrá destruir millones de kilómetros de tierra por muchos años en el futuro. 

Un oleoducto que ya existe en los EE.UU.

Desde el inicio de la idea, la situación de energía y politica ha cambiado mucho. Los Estados Unidos está cerca de ser independiente de energía. Desde el oleoducto fue propuesto, avances en técnicas del extracción del crudo está mejorado y eficiente. En este periodo de tiempo formas de energía limpia han desarrollado. Con el poder del viento, el sol, el agua y otras formas de energía natural están haciendo crudo menos importante en América. También, innovaciones en la extracción del gas natural están continuando a hacer el petróleo menos importante. A causa de estas tendencias, no es lógico construir un nuevo oleoducto a transportar un fuente de energía antigua.

Por último, el Oleoducto Keystone XL es un proyecto muy malo para una mayoría de las personas en los Estados Unidos. Beneficiará a una compañía canadiense y al mismo tiempo aumentará la dependencia en productos petróleo. El oleoducto no es pertinente debido del precio del petróleo y en combinación con el desarrollo de energía limpia. Finalmente, el oleoducto no creará nuevos trabajos y aumentará la posibilidad de contaminación en un nivel grande.  
Un grupo de manifestantes que protestaban contra el oleoducto Keystone XL.

Preguntas:
¿Estás de acuerdo con mi argumento?
¿En tu opinión, que es la solución mejor a esta problema?
¿Pueden la protección del medio ambiente y la extracción de energía existir juntos?




Trabajos Citados 

Corzo, A. (n.d.). El oleoducto de la discordia. Retrieved March 6, 2015, from       http://www.elespectador.com/noticias/elmundo/el-oleoducto-de-discordia-articulo-543297